"- Nuestros jefes hace mucho tiempo que quieren tu cabeza Andriel...
- Cassandra... cómo te atreves...
El brazo ensangrentado de Kathy atravesaba el pecho de Andriel ante los ojos de todos los habitantes de Lura. Nadie se había parado a pensar donde estaba ella hasta ese momento. Madana fue el único capaz de salir de su estupor para poder resolver sus dudas.
- Kathy... que demonios... ¿Cassandra?
- Si, ese es mi nombre real: Cassandra Emerald.-retiró el brazo en un gesto dejando caer al licántropo en el suelo mientras no paraba de perder sangre- Hija del líder licántropo que controla a todos los hombres lobo que desean empezar la guerra contra los humanos. Vine aquí para controlar los movimientos de Andriel y matarle si incumplía sus ordenes.
- Pero... Andriel quería matarme...-dijo Arthur reclamando su derecho a hablar en una conversa que le atañía más de lo que él creía- ¿Eso no os ayudaría a iniciar la guerra sin problema de que yo interviniera?
Sin que nadie se diese cuenta Kathy estaba detrás de Arthur rodeándole el cuello con su brazo no ensangrentado.
- No me tientes chico, ahora que estoy segura de que tú eres el cazador perfecto que creó Albert tendría motivos para hacerlo... Pero esas no son mis órdenes ni tampoco lo eran de Andriel.
- ¿Sólo por ir más allá de las ordenes que le habían marcado?-preguntó Madana indignado- Era tu compañero...
- Tampoco exageres.-dijo Kathy mientras se apartaba de Arthur y se acercaba a Elisa, Robert y Bare- Era uno más de la manada, no puedo negarlo, pero hacía tiempo que se había convertido en alguien difícil de controlar y eso es bastante problemático.
Entonces Kathy olfateó el aire y esbozó una sonrisa. Elisa se estaba acercando una uña a la carne que había cortado para hacer el ritual de sangre durante la pelea, pero la mano de Robert le detuvo. Y, con un gesto de cabeza la hizo mirar a su alrededor. Estaban rodeados por un ejercito de licántropos, si tuviesen que luchar contra semejante número de enemigos morirían.
- Chico listo, ahora es hora de que me vaya. Ha sido un placer vivir con vosotros, pero mi misión se ha acabado por ahora.
- ¿Por ahora? -preguntó Bare frunciendo el ceño-.
- ¿A caso creíais que os dejaría tirados en medio de la nada con posibilidades de luchar? Eso nunca, volveré pronto con nuevas ordenes de mi padre y no creo que sea muy benévolo con vosotros. Arthur... lo siento pequeño cachorrillo, parece que tendremos que separarnos... Pero no dudes que lo que he dicho es cierto, volveré y cumpliré mi trabajo.-se giró hacia sus compañeros y con un gesto de mano les dio la orden de irse-. Adiós chicos, hasta la próxima, procurad que no os maten hasta entonces, quiero darme el gustazo de ser yo misma la encargada de libraros de esta vida.
Cuando los lobos habían desaparecido por completo del pueblo, Arthur estaba arrodillado en el suelo, con la cara pálida y los ojos tan abiertos como estos le permitían. Todos se acercaron a él para ver que pasaba, pero tan solo salió una palabra de su boca:
- Rajni...
El nombre de la madre de Madana sorprendió a todos los presentes, pero nadie entendió a que venía hablar de ella en un momento así. Fue Madana quien sospechó a que se refería y se agachó a su lado, posó una mano en su hombro y con toda la dulzura que podía expresar en ese momento se dirigió a él:
- Arthur... ¿Que pasa con Rajni? Es por lo que ha dicho Kathy, ¿verdad?
- Ha dictado parte de las últimas palabras de Rajni...-dijo Arthur mirando a Madana a los ojos reflejando el dolor de todos los recuerdos que le estaban viniendo a la mente-. Antes de morir me dijo: "Lo siento pequeño cachorrillo, parece que tendremos que separarnos". Y Kathy ha repetido palabra por palabra esa frase... ¿como lo sabía?
- Puede que sea una simple coincidencia chico.-dijo Elisa intentando quitarle importancia al asunto-. ¿No creéis?
- Hay algo en Kathy que no acabo de comprender...-dijo Madana pensativo-. Primero te devuelve tu espada antes de la batalla, dándote la oportunidad de defenderte. Después es ella la que te amenaza de muerte y por último te suelta una frase de alguien que te tenía mucho aprecio.
- ¿A que te refieres?-dijo Arthur levantando la cabeza-.
- A que puede que no tengamos tantos enemigos como nos dan a entender...
- Eso es demasiado suponer Madana.-dijo Robert- Vale que, por lo que parece, vosotros dos tenéis mucho que contarnos sobre Rajni, ya que hace bastante que no la veo. Pero no creo que podamos fiarnos de Kathy por una simple frase, y lo de la espada puede que lo hiciese para darnos a entender que no podemos hacer nada ni estando armados...
- Puede ser,-dijo Bare dando un largo suspiro- sin embargo no descubriremos nada aquí parados. Lo mejor es que vayamos a dormir y mañana hablemos del tema con tranquilidad... Robert y Elisa, tendréis que venir a dormir conmigo, no quiero que estéis desprotegidos cuando salga la luz del sol. Sé que os gusta practicar en vuestras oscuras casas con vuestros rituales de sangre, pero tendréis que renunciar a ellos por vuestra seguridad.
- Odio que tengas razón Bare...-dijo Elisa- Y odio la luz solar, me encuentro fatal cuando me da de lleno...
- Normal, ¿será porque eres una vampiresa quizás?-replicó Robert alborotándole el pelo de nuevo con una mano-. Anda no te quejes y ve a por tus cosas, hoy toca noche de acampada en la cueva del oso. Y vosotros id a descansar, os hará falta. Ahora enviaré un mensaje a Voolka para que venga de inmediato, se avecina una gran batalla y no creo que se la quiera perder.
- Pero eso hazlo desde TÚ casa.-dijo Bare arrugando la nariz- No pienso dejar que invoques ningún mensajero en MI casa.
Mientras se alejaban juntos, Arthur pudo observar como Robert y Bare discutían sobre el tema y Elisa seguía quejándose sobre el hecho de dormir con ellos dos. Madana no podía evitar reírse y él no se quitaba de la cabeza la idea de que un ejército de licántropos le quería muerto.
- ¿Es que soy el único que esta preocupado?-preguntó Arthur algo ofendido-.
- No nos serviría de nada preocuparnos, ahora mismo necesitamos descansar y cuando llegue Voolka hablaremos sobre que hacer a partir de ahora.-respondió Madana guiándolo de vuelta a su casa-.
- No se si preguntar quién o qué es Voolka... Por tal y como habláis de él debe ser muy fuerte, ¿verdad?
- Es un volkodlak, una raza escandinava. Vino aquí para estar tranquilo, sin embargo tuvo que ir a resolver sus asuntos hace un par de meses. Dijo que volvería por estas fechas, pero es mejor avisarle de que acelere el ritmo.
- ¿Volkodlak? Creí que tan solo eran un mito...
- Prácticamente lo son ya que hay tres o cuatro en todo el mundo que yo sepa. Son tan difíciles de encontrar como los cazadores perfectos y sin embargo ya han pasado dos de vosotros y un volkodlak por este pueblo... no se si somos afortunados o desgraciados por ello.
Los volkodlak era una raza casi tan poderosa como los cazadores perfectos, son mitad vampiros mitad lobos. Tienen todos los poderes de un vampiro con la fuerza y agilidad de los licántropos. Son extremadamente peligrosos y se creía que no eran más que un mito, sin embargo parecía que la suerte empezaba a sonreír a Arthur ya que contaría con el apoyo de uno de ellos. La esperanza y las ganas de conocer al famoso Voolka se notaban en cada poro de su piel.
Llegaron a la casa de Madana y en lugar de seguir recto desde la entrada para ir a la habitación en la que habían hablado anteriormente, entraron por una puerta a la derecha y llegaron a una habitación igualmente sucia, pero con una cama enorme en ella.
- Solo tengo una cama o sea que a no ser que tengas algún problema con ello nos tocará dormir juntos.-dijo Madana acercándose a la cama para estirar las mantas-. Siento el desorden, no acostumbro a tener tiempo para nada.
Él se tumbó directamente en ella y se puso a dormir dejando suficiente espacio para otra persona. Sin embargo Arthur no podía pensar en dormir, así que tan solo se tumbó esperando a que Madana se quedase completamente dormido. Cuando esto sucedió se levantó y salió a hurtadillas de la casa para dirigirse al edificio en el cual había vivido Kathy. No le costó demasiado encontrarla ya que tenía memorizado su olor. La casa destacaba sobre todas las demás ya que era la más limpia y nueva de todas. No pudo evitar pensar en que desearía estar durmiendo en esa casa y no en la ruina de Madana, pero se centró en investigar el edificio para ver si encontraba algo que pudiese darle una pista para entender el comportamiento de su dueña. Lo máximo que pudo encontrar fueron un comedor con una mesa y muchas sillas, un salón compulsivamente ordenado, amueblado y decorado con muchísima elegancia y una cocina algo revuelta. Registró cada milímetro de la casa pero no encontraba nada hasta que, mientras miraba en una de las estanterías de la cocina, encontró una botellita junto a una carta. La botella estaba llena de un líquido negro que parecía tinta y la carta estaba cerrada con cera. Cuando la giró para ver el destinatario vio su nombre: "Arthur Ether". Abrió la carta a toda prisa y empezó a leer: "Arthur, se que encontrarás esta carta y la botella. Y si estás leyendo esto es porque mi plan funciona tal y como estaba previsto. Conocí a Rajni y ella sabía de sobras que yo trabajaba para los licántropos, así que nunca se fió de mí ni de Andriel, pero si que confiaba en ti y en Madana. Lo se todo acerca de tu pasado y tu presente, me informé al respecto ya que no soy idiota. Ahora me gustaría que te bebieses todo lo que hay en la botellita, es un antídoto que eliminará cada residuo de plata que haya en tu cuerpo. A mi me hizo lo mismo mi difunta madre y la maté por ello. Quiero que te lo bebas porque necesitarás estar a pleno rendimiento para luchar contra el ejército de mi padre. Se que lo más posible es que no me creas, pero tampoco puedes perder nada en intentarlo ya que si quisiese matarte ya estarías muerto y lo sabes. No soy muy dada a los discursos así que espero verte de una pieza luchando contra mi padre. Nos vemos, Kathy".
- ¿A que está jugando?-se preguntó Arthur en voz alta- Ya no se si quiere mi cabeza en una bandeja o usar la bandeja para cortar la de su padre.
- Dame esa botella.
Madana estaba a su espalda con el brazo extendido con una mueca de seriedad. Arthur no había ni notado su presencia y tardó un poco en reaccionar por la sorpresa. Finalmente decidió aceptar y se lo dio. Madana abrió la botella y se la acercó a la nariz para olfatearla.
- No es veneno... o por lo menos ningún veneno que yo conozca y, créeme, conozco bastantes.-dijo él devolviéndole el frasco-. Bébetelo, Kathy nos ha ayudado mucho esta noche y, aunque parezca sospechosa, es nuestra única fuente de información sobre el enemigo.
- Y es cierto que podría haberme matado en más de una ocasión... De acuerdo lo intentaré.
Cerró los ojos y se bebió todo el líquido de un trago. El amargo sabor del extraño brebaje le quemaba la boca y el cuello, sin embargo empezó a notar algo en su cuerpo. Conforme iba pasando el tiempo notaba como le subía la temperatura y se empezaba a convertir en hombre tigre. Cuando estuvo completamente transformado se sintió más ligero que nunca, percibía todo lo que había a su alrededor como nunca antes lo había hecho. Solo tuvo un pequeño problema, al intentar dejar la botella en la mesa rompió la botella y la mesa.
- Parece ser que aún no se controlar el nivel de fuerza...
- Es normal, ahora necesitas esforzarte mucho menos para hacer ciertas cosas. Tendrás que acostumbrarte a tu cuerpo actual... empieza por coger tu espada sin romperla, al transformarte has roto tu ropa y se te ha caído al suelo. Y, por cierto, ahora si que no quiero dormir contigo, eres capaz de darme una patada en sueños y estamparme en la pared.
Madana se fue de la casa dándole las buenas noches desde la puerta y él se quedo intentando recoger su sable. No tenía ganas de ir desnudo por el pueblo, así que se quedó en su forma felina. Sin embargo no estaba contrariado por ello, por el contrario estaba contento. Había encontrado amigos que le defendían, ya no estaba bajo el control de la plata de su padre y ahora tenía posibilidades de luchar por su propio futuro. Ahora podía, por fin, intentar conseguir una vida para si mismo.
- Al fin y al cabo... parece que he hecho bien en venir a este pueblo. Ahora tengo un objetivo que cumplir y lucharé para conseguirlo."
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Bueno, este es el capítulo final revisado un par de veces. Creo que ahora está correcto. Espero que os guste mucho y os haya gustado la historia en general. Intentaré ponerme a hacer la versión larga, del plan libro y tal tan pronto como pueda. También intentaré reorganizar este blog para ir poniendo prólogos como éste de todas las historias que haga. Así, con vuestra ayuda, podre mejorarlas. En resumen, grácias a todos los que me estais leyendo. Espero con ansias vuestros comentarios ^^
Nos vemos en la próxima publicación ;D
jueves, 1 de julio de 2010
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