miércoles, 31 de marzo de 2010
3.- La mansion de la muerte
- Mònica: Bueno, esta vez ya pondre más marcas para separar las notas de autor XDD *preparando el cemento, las piedras y alguna que otra bomba por si a caso* XDDD Lo de que será Arthur ya lo verás, la cosa es que alguien le convirtió. Lo de felintropos acepto mi error, al encontrar en diversos sitios licántropo como cualquiera de este tipo, ya lo generalicé, mea culpa.
Vamos al lío :3
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"Todo empezó hace nueve años, yo tan solo tenía 10 años y vivía junto a mi padre, mi madre y mis hermanas en la casa más lujosa de Fildria, la ciudad más importante de la zona desde la guerra que hubo hace cien años en todo el mundo contra los seres mágicos. Los humanos siempre han creído que podían hacer lo que querían con lo cualquier cosa que tuviesen al alcance de su mano y lo quisieron demostrar con una matanza, cosa que nunca es buena para nadie. Su sorpresa fue inmensa cuando se encontraron en desventaja contra los seres a los que habían tratado de monstruos inferiores. Los seres legendarios tenían algo que los humanos no, confiaban en los de su propia raza y eran capaces de dejar de lado las diferencias con otras razas si se ven amenazados. En aquél momento los humanos recibieron una lección de humildad que nunca olvidarían, sin embargo había unos cuantos de ellos que eran tratados como héroes ya que habían derrotado a centenares de "monstruos" con sus propias manos, eran llamados "Los cazadores" y su don para luchar contra sus enemigos se transmitía por la sangre a sus descendientes. Mi familia era una de esas familias y la que protegía Fildria de cualquier licántropo, vampiro o ser en general que se acercase. Pero la cosa no acababa ahí, mi padre, Albert Ether, viajaba por todo el mundo cazando licántropos y filántropos para intentar conseguir su piel. Sin embargo para conseguir piel de ese tipo se necesita que sean seres puros, no infectados, ya que los que han sido transformados recuperan su forma humana cuando mueren.
En uno de sus viajes trajo consigo un espécimen vivo: una mujer tigre cazada en la India. Era una mujer preciosa, alta, de tez morena y larga melena castaña. Él siempre había tenido debilidad por ellas, su belleza era evidente y la ferocidad de sus ojos dorados le daba un toque exótico. Siempre me hablaba de que había tenido otra "mascota" igual cuando era más joven, pero murió cuando yo tenía tres años así que nunca la conocí. Ella estaba llorando cuando la trajeron, era normal, cualquiera lo haría en su situación, secuestrada y en peligro de muerte. Yo todavía era muy pequeño y tan solo veía en ella a la nueva niñera.
Los días fueron pasando y la tigresa, Rajni, fue aprendiendo a controlar su rabia y ayudar en su tasca en la mansión: cuidar de mi. Mi padre nunca estaba en casa y mi madre se pasaba todos los días cuidando de mis hermanas y llevándoselas de compras a la ciudad. Ella era muy comprensiva conmigo y me cuidaba con mucho amor, parecía mi madre biológica, era como si viese algo en mi que nadie más podía ver. No le permitían cambiarse de ropa, así que siempre iba con una túnica blanca que le cubría desde los pechos hasta las rodillas, dejando entrever un grillete hecho de plata, material corrosivo para cualquier medio humano.
Pero un día todo cambió. Llegó un nuevo empleado a la mansión, Edward Gordon, un hombre alto, esbelto y moreno. Era el nuevo cocinero y tardó poco en enamorarse de Rajni y viceversa, los dos sabían que si mi padre les descubría estaban muertos así que lo ocultaron ante todo el mundo hasta que un día les descubrí. Estaban en la cocina abrazados y unidos por un cálido beso hasta que notaron mi presencia. Ella palideció y el empezó a patear el suelo con nerviosismo mientras ella se acercaba a mi y se arrodillaba para estar a mi altura.
- Arthur... eres el único en esta mansión que ha descubierto nuestra relación y se que no hay motivo para intentar ocultártelo ya que es bastante obvio. Pero, por favor, no se lo digas a nadie...
- Rajni, es el fin, si el chico lo ha descubierto él no tardará en hacerlo. Debemos irnos de la ciudad.
- ¡No!-grité en mi inocencia lanzándome a los brazos de ella- Sé guardar un secreto y no quiero que te vayas Rajni, si me pides que no diga nada no lo haré... te quiero mucho.
- No lo dice por ti cariño... La cuestión es que si tu nos has descubierto tu padre también podría hacerlo, y eso nos causaría mucho daño a Edward y a mí.
- ¡Yo os protegeré! Haré lo que haga falta para que mi padre no os descubra y no tengáis que iros.
Las lágrimas brotaron de los ojos de la niñera como cascadas que no paraban ante nada pero, sin embargo, logró esbozar una sonrisa mientras me estrechaba entre sus brazos.
Aceptaron quedarse un tiempo más y con mi ayuda consiguieron paz y tranquilidad durante un tiempo. Sin embargo, llego algo que no se puede esconder a base de engaños, Rajni se quedó embarazada. Una noche vino a mi habitación para acostarme y rompió a llorar. Miró por la ventana que quedaba justo detrás de mi cama y luego se arrodilló a su lado para darme un beso en la frente. El suelo de madera crujía con cada movimiento, pero ahora ya daba igual si alguien les escuchaba, les quedaba muy poco tiempo, tenían que huir aquella noche o Albert lo descubriría todo.
- Arthur, se que no quieres que me marche, pero tengo que hacerlo...
- ¿Porque? ¿Es que he sido malo y te has enfadado conmigo?
- No, amor mío, es porque pronto tendré un hijo y tu padre se enfadaría mucho si lo descubriese.
- ¿Porque? Así tendría alguien con quien jugar, seria mi mejor amigo y seguro le protegería.
- Y yo estoy segura de que el te querría mucho, pero no puede ser... Esta noche me iré con Edward, huiremos muy lejos para que nuestro hijo pueda crecer sin miedo a cazadores como tu padre.
- Pero mi padre no te haría daño, ¿verdad? Por mucho que seas una felíntropa sigues siendo mi amiga y cuidas mucho más de mi que mamá...
Sin embargo nunca recibí una respuesta, aunque yo ya me la supuse. Mi padre mataría a cualquiera que le traicionase y ella no era una excepción. Acto seguido Edward entró en la habitación con la llave de los grilletes de Rajni y escaparon corriendo hacia la salida, pero no lo tenían todo pensado. Yo me asomé a la ventana, desde la cual podía ver la calle que pasaba por delante de la casa y los edificios que tenía delante. Me fijé en la entrada de mi casa y vi las figuras de los fugitivos de espalda a la calle, dando pasos lentos iluminados a la luz de la luna llena y, en la puerta estaba mi padre, con una espada hecha de plata en la mano. Ella adoptó su forma felíntropa, convirtiéndose en una tigresa a dos patas que había roto completamente su túnica en el cambio.
- Traidora... Así que por eso te podía ver tan poco últimamente cuando llegaba a casa, porque estabas con él. Bueno, pues ya sabes lo que toca ahora...
Albert se lanzó en un veloz ataque a la tigresa pero no fue a ella a quien corto. Edward se puso en medio y ahora se caía de rodillas ante el cazador con la espada clavada en el estómago. El grito de dolor de Rajni llego a cada rincón de la ciudad despertando a más de un vecino, pero nadie se atrevió a salir a la ventana. El moribundo se levantó como pudo y en un último aliento pronunció sus últimas palabras:
- Corre... querida... salva a... nuestro hijo...
Llena de rabia corrió con todas sus fuerzas lejos de la ciudad, pero mi padre no intentó seguirla, sabía de sobras que su velocidad era muy superior y no servirá de nada. Aquella noche lloré hasta quedarme dormido ya que creía que nunca volvería a ver a Rajni, pero me equivocaba."
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Espero que os haya gustado mucho, solo seran dos capítulos del pasado, o sea que con el siguiente se acabará la história del pasado de Arthur :3
Espero ansioso vuestros comentarios ^^
domingo, 14 de marzo de 2010
2.- Un tigre abandonado
- Mónica:
- No muestro más el pueblo porque el protagonista esta más preocupado de seguir a Kathy que no de fijarse en su alrededor. Y siempre vereis/escuchareis lo que el personaje en cuestión vea y nada más. Mas que nada por cuestiones de esconder detalles que pueden ser relevantes para la historia y tal, con lo que he mostrado ya he dado a entender que hay diversos tipos de "seres" en Lura.
- Kathy es muy... especial XDDD Pero todo tiene su porque, su forma de ser también es por algo, me he dedicado a crear una história para cada personaje, por ahora tengo 3 creados y un cuarto a medias. Estoy pensando en ponerles pasado trauma al mas puro estilo One Piece XDDDDDDD
- No es que sea muy feliz, es que se fia mucho de sus propias capacidades. Tal y como ya dije al principio de la historia Arthur no es humano por lo que no necesita la espada para luchar, tan solo la llebaba como muestra de su arrogancia y de que mira a los demas con superioridad. Él no cree que nadie ni nada pueda ganarle.
"La casa parecía estar abandonada cuando entró en ella, ni un solo ruido, aunque él sabía que algo no estaba bien. Entonces notó que no había polvo en ningún rincón del edificio, por lo que la casa no parecía abandonada. Y había algo más en el aire, un olor que le resultaba familiar, pero no era posible, ella había muerto justo después de que él se transformase completamente.
- ¿Quién anda ahí? Vamos gatito, no seas tímido, ya he conocido a otros como tú.
- Eso tendría que decirlo yo, ya sabes, ventajas de ser el dueño de esta casa.
De entre las sombras de la puerta que había a la derecha de la entrada surgió un ser con anatomía humana pero manteniendo ciertas diferencias. Sus brazos y piernas acababan en zarpas. Un espeso pelaje anaranjado con rayas negras cubria su cuerpo, la zona abdominal, la pectoral y las palmas de las zarpas eran blancas y su cabeza era la de un tigre. Arthur ignoró el comentario del licántropo y siguió:
- Tal y como sospechaba, un hombre tigre, aunque normalmente sois pacíficos... ¿Por que me acechabas desde la sombra?
- Hombre, tu imagínate que alguien entra en tu casa sin permiso a altas horas de la noche y apestando a la sangre de tu vecina, no creo que tu hubieses hecho algo distinto sinceramente. Aunque me ha sorprendido tu capacidad olfativa, cosa que me da a entender que eres un licántropo.
- Bueno, supongo que no te hará cambiar de opinión que te diga que ella me atacó primero, ¿verdad?
- No, aunque es muy típico en ella morder primero y preguntar después. Igualmente eso es cosa suya, siempre me envia a los intrusos que ella encuentra sospechosos y potencialmente peligrosos. Siendo un pueblo de híbridos, vampiros y otras razas que intentan abandonar sus pasados como asesinos profesionales, es normal que intentemos protegernos de nuestro pasado y ella es la más interesada en ello.
- ¿Y porque ella más?
- ¿Y a ti que te importa? Sinceramente no se ni porque estoy manteniendo una conversación civilizada con un extrangero. Pero núnca mato sin preguntar ya que todo el mundo se puede equivocar y eso incluye a Kathy, ¿porque has venido a Lura?
- Sinceramente al principio no lo sabía, solo seguía las instrucciones de mi sirvienta, pero al encontrarte aquí y sabiendo que los hombres tigre són extremadamente raros... Me imagino que tu debes de ser Madana.
Madana quedó mudo por la sorpresa, la incertidumbre le governó y el silencio empapó la habitación dejando paso al ruido del viento entrando por las ventanas rotas.
- ¿Cómo lo sabes? ¿Quién coño eres tú y porqué sabes mi nombre?
- Cuando era humano tuve a una sirvienta que siempre me hablaba de mejores tiempos, mi padre la había cazado cuando intentó atacar nuestra casa. Me cogió mucho cariño y acabó por hablarme de un hijo al que había abandonado hacía mucho tiempo en Lura y ese eras tu, Madana, Rajni me hablaba de ti todos los días.
Al imponente hombre tigre se le desvanecieron las ganas de luchar e interrogar al visitante, se desplomó sobre sus rodillas y empezó a tomar su forma humana a causa de la perdida de ira. Ahora tenía el aspecto de un musculoso chico moreno con ojos de color miel y pelo corto negro, arrodillado y desnudo en el suelo. A pesar de que hubiese perdido gran parte de su embergadura, seguía siendo bastante alto, de metro ochenta por lo menos. Sin embargo, Arthur seguía impasible, se acercó a Madana y se sentó en el suelo a su lado apoyandose en la pared junto a la puerta.
- Parece ser que recuerdas el nombre de tu madre, en sus últimos momentos le prometí que vendría a hablar contigo y parece ser que Kathy me ha ayudado a cumplir mi objetivo en lugar de enviarme a una muerte segura. Creo que se sentirá depecionada.
- Está... ¿muerta?
- Si.
- ¿Que ocurrió?
- Mató a toda mi familia.
Él levantó la mirada hacia Arthur con pena y compasión, cosa que le ablando un poco y, con un suspiro accedió a contar toda la historia desde el momento en el que conoció a Rajni."
Bueno, el siguiente capitulo será del plan flashback a cuando Arthur aún era humano y pequeñajo. He de admitir que este capitulo me ha costado un poco escribirlo porque en mi cabeza tenia la idea pero no sabía muy bien como describirlo XDDD
Espero vuestras mas sinceras opiniones ^^
viernes, 12 de marzo de 2010
1.- Kathy
- Tsk... Tendría que haberte dejado inconsciente, así no me habría manchado la ropa.
- Sabía que no eras humano pero no me imaginaba que fueses tan rápido. Un pequeño error de cálculo no cambia nada pero estoy demasiado cansada como para luchar en serio contigo.
- ¿Cansada?
- ¿Sorprendido de que sea una mujer? Bueno, pues olvidate de tanta estupefacción y dame tu camisa.
- ¿Licántropa y ninfómana? Vaya combinación chica...
Antes de que pudiese continuar su sarta de insultos ella ya estaba en su espalda pasandole un brazo por el hombro y con las zarpas apuntando a su cuello.
- No te pases ricitos de oro, tan solo quiero tomar mi forma humana y no pienso dejar que me veas desnuda la primera vez que nos vemos.
- Vale, vale, pero sueltame, veo que tu tampoco eres moco de pavo precisamente...
Ella se apartó un poco mientras él se quitaba la camisa dejando al descubierto su estilizado cuerpo quedandose con solo unos pantalones de tela marrones. Sus ojos rojos eran como la sangre que surgía de la herida de la chica aunque ya quedaba poco de ella por la rápida regeneración de los hombres lobo. Mientras le daba la camisa la miró con rabia ya que desde que era pequeño siempre se metían con él porque su pelo, combinado con su piel suave y blanquecina le daban un aspecto muy bello y frágil, y nombres como "ricitos de oro" le recordaban esos malos tiempos.
- Me llamo Kathy.-dijo cogiendo la prenda con tranquilidad e ignorando su mirada- ¿Quién eres extrangero?
- Soy Arthur, por lo que me imagino eres el perro guardián de Lura.
- No me obligues a matarte... ¿por cierto que eres?
- ¿Que te hace creer que te dire mi raza? Sería como poner al descubierto mis puntos débiles, por ejemplo ahora ya sé que con un poco de polvo de plata puedo hacer que no te acerques a mi.
- Chico listo, me caes bien aunque eso no significa que no vaya a arrancarte la cabeza cuando te des la vuelta.
- Tranquila, se cuidar mis espaldas. ¿Podrías decirme si hay alguna casa libre en el pueblo?
- Si, un segundo...-su hocico empezó a encogerse mientras el pelo le desaparecía progresivamente. Redució su tamaño hasta un punto en que Arthur le sacaba una cabeza, aunque se tenía que tener en cuenta que él debía medir metro setenta más o menos. El pelaje de la cabeza fue substituido por una larga melena ondulada y pelirroja que le llegaba a media espalda y sus ojos habían pasado de azabache a azules. La camisa le iba grande y le cubría hasta un poco por encima de las rodillas pero remarcando el relieve de sus pechos- Sigueme.
- Como quieras.
- ¿A que no te imaginabas que pudiese ser tan guapa?
- Pse, pasable diría yo.
Al pasar por su lado, con una mueca de irritación, hizo un rápido gesto con la mano y al instante siguiente tenia la espada d Arthur en ella. Una muestra de desconfianza e inteligencia por parte de la chica, la cual demostraba que, por mucho que no estuviese en su forma lupina, seguia siendo igual de letal. Sin ganas de reclamarle la espada la siguió en dirección al interior de Lura.
Pasaron por delante de diversas casas de madera, algunas de ellas con ventanas tapiadas dandoles aun más aspecto de abandonadas. De pronto se pararon ante una casa que parecía caerse a trozos: las paredes de madera estaban muy gastadas y con algún que otro agujero provocado por las termitas, las ventanas estaban sucias y/o rotas y la puerta se había convertido en un monton de astillas.
- Vaya una ruina...
- Este pueblo era humano pero fue abandonado aunque no sabemos el porqué. Cuando llegaron aquí los primeros seres dejaron todas las casas exactamente igual que esa, hemos tenido que ir reconstruyendolas nosotros mismos a nuestro gusto y a ti te tocará hacer lo mismo.
- Que le vamos a hacer, por lo menos podré hacer lo que quiera con ella.
- Yo me voy, mañana ya te devolveré la camisa.
Iba a darle una respuesta sarcástica como llevaba haciendo toda la noche, pero ella ya se había perdido entre las casas. Encogiendose de hombros entró en la casa y de repente se dio cuenta de que Kathy no le había devuelto su espada. Pero ese pensamiento le llegó demasiado tarde...
Mientras tanto Kathy se dirigía a una casa que parecía nueva, el porche estaba limpio al igual que las ventanas y la puerta, la cual tenia una daga clavada profundamente en donde tendría que estar el pomo. Estiró de ella para abrir la puerta y pasó por un pasillo hasta llegar a una habitación grande con una gran mesa rodeada de sillas. Se sentó en la cabeza de la mesa justo delante de la puerta y observó con detenimiento las paredes desnudas, iluminadas por la luz de una vela que dejaba encendida todas las noches.
- No se como se ha podido fiar de una licántropa que acababa de conocer...-lanzó la espada de Arthur sobre la mesa y se empezó a reir con una sonrisa pícara- A ver como sobrevive a una noche en esa casa."
Primer capitulo con aparición de Kathy, pronto empezarán a aparecer los siguientes personajes. Espero que os guste de aquí en adelante ^^ Dejad vuestras opiniones, las leeré todas y reflexionaré sobre todas las críticas que me paseis ò_ó
Nus vemos ^^
miércoles, 10 de marzo de 2010
La llegada
Hola, no sabía muy bien como empezar este blog y esas cosas, así que he decidido empezarlo con el principio de una historia que llamaré en general Lura:
"La noche en el bosque Nair es como una bestia terrorífica que lo invade todo con una espesa niebla. Sus ojos son la luna y las estrellas, luces inquebrantables que iluminan la cima de los árboles y los pocos claros del bosque donde las plantas han dejado un hueco como si intentasen dar paso a algo. El río Lariam lo atravesaba como una flecha penetra en su objetivo y, en algún punto del bosque, cerca de él, se alzaba Lura, el pueblo exiliado. Por lo que contaban las leyendas era un pueblo escondido en el centro de Nair y era en donde se escondían todos los humanos que habían sido repudiados de sus hogares natales o simplemente ya no tenían ningún lugar en donde se sintieran seguros.
Una silueta extraña se deslizaba entre los árboles, la niebla parecía censurar al ser que se paseaba por el bosque junto al río dejando pisadas en el barro y su larga sombra proyectándose detrás. Era una figura humanoide, alta y fornida que se movía con agilidad, se paró en seco y alzó en el aire su hocico captando un olor nuevo en la zona y empezó a aullar con alegría y hambre.
Arthur había conseguido llegar al lugar del que le habían hablado sus padres cuando era pequeño, Lura, un pueblo alpino situado en el centro del bosque Nair. Su padre le había explicado que Kara, el mundo en el que vivían, era un lugar plagado de criaturas malignas que se alimentaban de cualquier humano que osase entrar en sus terrenos. Él nunca se creía sus historias, pero un día pasó: se encontró con uno de esos seres el cual estuvo a punto de matarle pero, en un último momento de "diversión" le convirtió en el monstruo que era actualmente. Desde entonces vagaba por el mundo, con una única prenda de ropa y una espada, intentando encontrar aquél lugar ya que todo el mundo le había dado la espalda desde el incidente y era su única posibilidad de encontrar un hogar. Ahora que lo había encontrado tan solo pudo ver lo que parecía un pueblo abandonado en medio de un mar de niebla. De pronto escuchó a lo lejos un aullido que eliminó el silencio, creando un ambiente que habría aterrorizado a cualquier humano pero, por suerte o por desgracia, él ya no lo era.
- Así que esto es Lura... Sinceramente creía que sería algo más que un grupo de casas situadas aleatoriamente en el claro de un bosque...
Algo crujió a sus espaldas y antes de que pudiese girarse notó el jadear de un perro muy grande a sus espaldas.
- Bueno, por lo menos tendré un comité de bienvenida, ¿me equivoco perrito?
Antes de que dispusiese de tiempo para decir nada más la sangre salpicó la tierra a sus pies, resplandeciendo bajo la luz de la luna."
Espero que os guste aunque como ya he dicho esto tan solo es una introducción o sea que es muy poco XDD Criticad a vuestras anchas ya que me hará feliz ya que de los errores se aprende ;D
Nus vemos :3