jueves, 1 de julio de 2010
11.- El fin de una batalla
- Cassandra... cómo te atreves...
El brazo ensangrentado de Kathy atravesaba el pecho de Andriel ante los ojos de todos los habitantes de Lura. Nadie se había parado a pensar donde estaba ella hasta ese momento. Madana fue el único capaz de salir de su estupor para poder resolver sus dudas.
- Kathy... que demonios... ¿Cassandra?
- Si, ese es mi nombre real: Cassandra Emerald.-retiró el brazo en un gesto dejando caer al licántropo en el suelo mientras no paraba de perder sangre- Hija del líder licántropo que controla a todos los hombres lobo que desean empezar la guerra contra los humanos. Vine aquí para controlar los movimientos de Andriel y matarle si incumplía sus ordenes.
- Pero... Andriel quería matarme...-dijo Arthur reclamando su derecho a hablar en una conversa que le atañía más de lo que él creía- ¿Eso no os ayudaría a iniciar la guerra sin problema de que yo interviniera?
Sin que nadie se diese cuenta Kathy estaba detrás de Arthur rodeándole el cuello con su brazo no ensangrentado.
- No me tientes chico, ahora que estoy segura de que tú eres el cazador perfecto que creó Albert tendría motivos para hacerlo... Pero esas no son mis órdenes ni tampoco lo eran de Andriel.
- ¿Sólo por ir más allá de las ordenes que le habían marcado?-preguntó Madana indignado- Era tu compañero...
- Tampoco exageres.-dijo Kathy mientras se apartaba de Arthur y se acercaba a Elisa, Robert y Bare- Era uno más de la manada, no puedo negarlo, pero hacía tiempo que se había convertido en alguien difícil de controlar y eso es bastante problemático.
Entonces Kathy olfateó el aire y esbozó una sonrisa. Elisa se estaba acercando una uña a la carne que había cortado para hacer el ritual de sangre durante la pelea, pero la mano de Robert le detuvo. Y, con un gesto de cabeza la hizo mirar a su alrededor. Estaban rodeados por un ejercito de licántropos, si tuviesen que luchar contra semejante número de enemigos morirían.
- Chico listo, ahora es hora de que me vaya. Ha sido un placer vivir con vosotros, pero mi misión se ha acabado por ahora.
- ¿Por ahora? -preguntó Bare frunciendo el ceño-.
- ¿A caso creíais que os dejaría tirados en medio de la nada con posibilidades de luchar? Eso nunca, volveré pronto con nuevas ordenes de mi padre y no creo que sea muy benévolo con vosotros. Arthur... lo siento pequeño cachorrillo, parece que tendremos que separarnos... Pero no dudes que lo que he dicho es cierto, volveré y cumpliré mi trabajo.-se giró hacia sus compañeros y con un gesto de mano les dio la orden de irse-. Adiós chicos, hasta la próxima, procurad que no os maten hasta entonces, quiero darme el gustazo de ser yo misma la encargada de libraros de esta vida.
Cuando los lobos habían desaparecido por completo del pueblo, Arthur estaba arrodillado en el suelo, con la cara pálida y los ojos tan abiertos como estos le permitían. Todos se acercaron a él para ver que pasaba, pero tan solo salió una palabra de su boca:
- Rajni...
El nombre de la madre de Madana sorprendió a todos los presentes, pero nadie entendió a que venía hablar de ella en un momento así. Fue Madana quien sospechó a que se refería y se agachó a su lado, posó una mano en su hombro y con toda la dulzura que podía expresar en ese momento se dirigió a él:
- Arthur... ¿Que pasa con Rajni? Es por lo que ha dicho Kathy, ¿verdad?
- Ha dictado parte de las últimas palabras de Rajni...-dijo Arthur mirando a Madana a los ojos reflejando el dolor de todos los recuerdos que le estaban viniendo a la mente-. Antes de morir me dijo: "Lo siento pequeño cachorrillo, parece que tendremos que separarnos". Y Kathy ha repetido palabra por palabra esa frase... ¿como lo sabía?
- Puede que sea una simple coincidencia chico.-dijo Elisa intentando quitarle importancia al asunto-. ¿No creéis?
- Hay algo en Kathy que no acabo de comprender...-dijo Madana pensativo-. Primero te devuelve tu espada antes de la batalla, dándote la oportunidad de defenderte. Después es ella la que te amenaza de muerte y por último te suelta una frase de alguien que te tenía mucho aprecio.
- ¿A que te refieres?-dijo Arthur levantando la cabeza-.
- A que puede que no tengamos tantos enemigos como nos dan a entender...
- Eso es demasiado suponer Madana.-dijo Robert- Vale que, por lo que parece, vosotros dos tenéis mucho que contarnos sobre Rajni, ya que hace bastante que no la veo. Pero no creo que podamos fiarnos de Kathy por una simple frase, y lo de la espada puede que lo hiciese para darnos a entender que no podemos hacer nada ni estando armados...
- Puede ser,-dijo Bare dando un largo suspiro- sin embargo no descubriremos nada aquí parados. Lo mejor es que vayamos a dormir y mañana hablemos del tema con tranquilidad... Robert y Elisa, tendréis que venir a dormir conmigo, no quiero que estéis desprotegidos cuando salga la luz del sol. Sé que os gusta practicar en vuestras oscuras casas con vuestros rituales de sangre, pero tendréis que renunciar a ellos por vuestra seguridad.
- Odio que tengas razón Bare...-dijo Elisa- Y odio la luz solar, me encuentro fatal cuando me da de lleno...
- Normal, ¿será porque eres una vampiresa quizás?-replicó Robert alborotándole el pelo de nuevo con una mano-. Anda no te quejes y ve a por tus cosas, hoy toca noche de acampada en la cueva del oso. Y vosotros id a descansar, os hará falta. Ahora enviaré un mensaje a Voolka para que venga de inmediato, se avecina una gran batalla y no creo que se la quiera perder.
- Pero eso hazlo desde TÚ casa.-dijo Bare arrugando la nariz- No pienso dejar que invoques ningún mensajero en MI casa.
Mientras se alejaban juntos, Arthur pudo observar como Robert y Bare discutían sobre el tema y Elisa seguía quejándose sobre el hecho de dormir con ellos dos. Madana no podía evitar reírse y él no se quitaba de la cabeza la idea de que un ejército de licántropos le quería muerto.
- ¿Es que soy el único que esta preocupado?-preguntó Arthur algo ofendido-.
- No nos serviría de nada preocuparnos, ahora mismo necesitamos descansar y cuando llegue Voolka hablaremos sobre que hacer a partir de ahora.-respondió Madana guiándolo de vuelta a su casa-.
- No se si preguntar quién o qué es Voolka... Por tal y como habláis de él debe ser muy fuerte, ¿verdad?
- Es un volkodlak, una raza escandinava. Vino aquí para estar tranquilo, sin embargo tuvo que ir a resolver sus asuntos hace un par de meses. Dijo que volvería por estas fechas, pero es mejor avisarle de que acelere el ritmo.
- ¿Volkodlak? Creí que tan solo eran un mito...
- Prácticamente lo son ya que hay tres o cuatro en todo el mundo que yo sepa. Son tan difíciles de encontrar como los cazadores perfectos y sin embargo ya han pasado dos de vosotros y un volkodlak por este pueblo... no se si somos afortunados o desgraciados por ello.
Los volkodlak era una raza casi tan poderosa como los cazadores perfectos, son mitad vampiros mitad lobos. Tienen todos los poderes de un vampiro con la fuerza y agilidad de los licántropos. Son extremadamente peligrosos y se creía que no eran más que un mito, sin embargo parecía que la suerte empezaba a sonreír a Arthur ya que contaría con el apoyo de uno de ellos. La esperanza y las ganas de conocer al famoso Voolka se notaban en cada poro de su piel.
Llegaron a la casa de Madana y en lugar de seguir recto desde la entrada para ir a la habitación en la que habían hablado anteriormente, entraron por una puerta a la derecha y llegaron a una habitación igualmente sucia, pero con una cama enorme en ella.
- Solo tengo una cama o sea que a no ser que tengas algún problema con ello nos tocará dormir juntos.-dijo Madana acercándose a la cama para estirar las mantas-. Siento el desorden, no acostumbro a tener tiempo para nada.
Él se tumbó directamente en ella y se puso a dormir dejando suficiente espacio para otra persona. Sin embargo Arthur no podía pensar en dormir, así que tan solo se tumbó esperando a que Madana se quedase completamente dormido. Cuando esto sucedió se levantó y salió a hurtadillas de la casa para dirigirse al edificio en el cual había vivido Kathy. No le costó demasiado encontrarla ya que tenía memorizado su olor. La casa destacaba sobre todas las demás ya que era la más limpia y nueva de todas. No pudo evitar pensar en que desearía estar durmiendo en esa casa y no en la ruina de Madana, pero se centró en investigar el edificio para ver si encontraba algo que pudiese darle una pista para entender el comportamiento de su dueña. Lo máximo que pudo encontrar fueron un comedor con una mesa y muchas sillas, un salón compulsivamente ordenado, amueblado y decorado con muchísima elegancia y una cocina algo revuelta. Registró cada milímetro de la casa pero no encontraba nada hasta que, mientras miraba en una de las estanterías de la cocina, encontró una botellita junto a una carta. La botella estaba llena de un líquido negro que parecía tinta y la carta estaba cerrada con cera. Cuando la giró para ver el destinatario vio su nombre: "Arthur Ether". Abrió la carta a toda prisa y empezó a leer: "Arthur, se que encontrarás esta carta y la botella. Y si estás leyendo esto es porque mi plan funciona tal y como estaba previsto. Conocí a Rajni y ella sabía de sobras que yo trabajaba para los licántropos, así que nunca se fió de mí ni de Andriel, pero si que confiaba en ti y en Madana. Lo se todo acerca de tu pasado y tu presente, me informé al respecto ya que no soy idiota. Ahora me gustaría que te bebieses todo lo que hay en la botellita, es un antídoto que eliminará cada residuo de plata que haya en tu cuerpo. A mi me hizo lo mismo mi difunta madre y la maté por ello. Quiero que te lo bebas porque necesitarás estar a pleno rendimiento para luchar contra el ejército de mi padre. Se que lo más posible es que no me creas, pero tampoco puedes perder nada en intentarlo ya que si quisiese matarte ya estarías muerto y lo sabes. No soy muy dada a los discursos así que espero verte de una pieza luchando contra mi padre. Nos vemos, Kathy".
- ¿A que está jugando?-se preguntó Arthur en voz alta- Ya no se si quiere mi cabeza en una bandeja o usar la bandeja para cortar la de su padre.
- Dame esa botella.
Madana estaba a su espalda con el brazo extendido con una mueca de seriedad. Arthur no había ni notado su presencia y tardó un poco en reaccionar por la sorpresa. Finalmente decidió aceptar y se lo dio. Madana abrió la botella y se la acercó a la nariz para olfatearla.
- No es veneno... o por lo menos ningún veneno que yo conozca y, créeme, conozco bastantes.-dijo él devolviéndole el frasco-. Bébetelo, Kathy nos ha ayudado mucho esta noche y, aunque parezca sospechosa, es nuestra única fuente de información sobre el enemigo.
- Y es cierto que podría haberme matado en más de una ocasión... De acuerdo lo intentaré.
Cerró los ojos y se bebió todo el líquido de un trago. El amargo sabor del extraño brebaje le quemaba la boca y el cuello, sin embargo empezó a notar algo en su cuerpo. Conforme iba pasando el tiempo notaba como le subía la temperatura y se empezaba a convertir en hombre tigre. Cuando estuvo completamente transformado se sintió más ligero que nunca, percibía todo lo que había a su alrededor como nunca antes lo había hecho. Solo tuvo un pequeño problema, al intentar dejar la botella en la mesa rompió la botella y la mesa.
- Parece ser que aún no se controlar el nivel de fuerza...
- Es normal, ahora necesitas esforzarte mucho menos para hacer ciertas cosas. Tendrás que acostumbrarte a tu cuerpo actual... empieza por coger tu espada sin romperla, al transformarte has roto tu ropa y se te ha caído al suelo. Y, por cierto, ahora si que no quiero dormir contigo, eres capaz de darme una patada en sueños y estamparme en la pared.
Madana se fue de la casa dándole las buenas noches desde la puerta y él se quedo intentando recoger su sable. No tenía ganas de ir desnudo por el pueblo, así que se quedó en su forma felina. Sin embargo no estaba contrariado por ello, por el contrario estaba contento. Había encontrado amigos que le defendían, ya no estaba bajo el control de la plata de su padre y ahora tenía posibilidades de luchar por su propio futuro. Ahora podía, por fin, intentar conseguir una vida para si mismo.
- Al fin y al cabo... parece que he hecho bien en venir a este pueblo. Ahora tengo un objetivo que cumplir y lucharé para conseguirlo."
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Bueno, este es el capítulo final revisado un par de veces. Creo que ahora está correcto. Espero que os guste mucho y os haya gustado la historia en general. Intentaré ponerme a hacer la versión larga, del plan libro y tal tan pronto como pueda. También intentaré reorganizar este blog para ir poniendo prólogos como éste de todas las historias que haga. Así, con vuestra ayuda, podre mejorarlas. En resumen, grácias a todos los que me estais leyendo. Espero con ansias vuestros comentarios ^^
Nos vemos en la próxima publicación ;D
lunes, 28 de junio de 2010
10.- Lucharemos a tu lado
- Que grata sorpresa Arthur, veo que has salido por tu propio pie.-dijo Andriel apartándose el pelo de la cara- Si vienes voluntariamente con nosotros no atacaremos Lura.
Los habitantes de Lura miraron de arriba a abajo al licántropo y luego a Arthur. Sin embargo Madana se interpuso entre los dos y esto provocó gruñidos de desaprobación entre la manada.
- No ha venido a entregarse.
- ¿Que haces Madana? Prácticamente no nos conocemos, ¿porque tendrías que luchar por mi?-le susurró Arthur en un oído-.
- Si haces lo que te digan el sacrificio de mi madre no habrá servido para nada. Rajni y Rashta eran amigas, su único objetivo era cuidarte para que luchases en contra de la guerra. Querían acabar con esta locura y evitar batallas como esta...-apartó a Arthur suavemente y se dirigió a sus compañeros- ¡Amigos, se que no tenéis porque luchar por alguien que no conocéis, sin embargo, hay algo que tenéis que saber sobre este chico! ¡Él es un cazador perfecto, su madre era Rashta a la que algunos de vosotros conocisteis! Si perdemos esta batalla... ¡se iniciara la guerra que tanto hemos intentado evitar!
Los aludidos empezaron a hablar entre ellos y, a los pocos segundos, un chico de brillantes rizos rubios y ojos rojos se acercó a Madana y, poniéndole una mano en el hombro dijo:
- Aunque fuese nuestra perdición le defenderíamos Madana. Tú nos has ayudado y protegido durante estos largos años y por tanto te ayudaremos y apoyaremos en cualquier cosa que hagas.
- Gracias Robert, me alegro de teneros en esta batalla amigos míos...
- Sin embargo recuerda que Voolka no esta aquí y sin él esto es prácticamente un suicidio.
- Me preocupa más lo que nos pueda hacer Voolka cuando sepa que se ha perdido la fiesta.-dijo un hombre corpulento con una gran barba que le cubría la cara-.
- Bueno Bare, tendrás que lidiar tu con él. -dijo Madana entre risas- Siempre se te han dado bien los chupasangres, ¿verdad Elisa?
- A mi no me metas en vuestras estupideces.-dijo una chica muy pálida con una melena rubia que le llegaba por debajo de la espalda-. ¡Robert, di algo! -el chico se acercó a ella le alborotó el pelo con una mano y ella no pudo hacer nada más que suspirar- Sois como críos... Creo que nuestro invitado nos está esperando...
Andriel parecía bastante irritado ya que el pintoresco grupo de resistencia de Lura le estaba ignorando completamente. Arthur estaba estupefacto ante la escena que estaba contemplando y la tranquilidad con la que se la tomaban sus nuevos "amigos".
- ¿Que creéis que pueden hacer un hombre tigre, dos vampiros, un hombre oso y un crío que no sabe utilizar su poder contra mi manada?
- ¿Tu manada solo consta de quince lobos? Sinceramente he visto cosas más impresionantes-dijo Robert en tono de burla-.
- ¿Quince...? -Andriel se giró y empezó a temblar de rabia- ¿Donde están los demás miembros de la manada?
- Jefe... Están con Cassandra Emerald...-dijo uno de los lobos adelantándose con prudencia a Andriel-.
La noticia pareció no hacerle mucha gracia ya que lanzó un rugido ensordecedor que obligó a todos, amigos y enemigos, a dar un paso atrás por la fuerza que había en él.
- Bueno, seguimos superándoos en número. Ya pasaré cuentas con esa pequeña perra más tarde. Parece ser que se ha acabado el tiempo, mataremos a Arthur y no podréis hacer nada al respecto. ¡Adelante hermanos, acabad con esta escoria!
Los lobos se lanzaron al combate al tiempo que Bare se convertía en un gigantesco oso pardo que empezó a repartir zarpazos aquí y allá alejando a los lobos. Mientras tanto Robert y Elisa se hacían un pequeño corte en el brazo y, con la sangre, dibujaban símbolos en el suelo. Poco después la sangre empezaba a quemar el suelo dejando una marca escalofriante en el suelo. De pronto la niebla empezó a volverse más densa y Arthur no podía ni verse las manos. Alguien le tiró del brazo obligándole a correr.
- Corre, tal y como ha dicho Robert tenemos muy pocas probabilidades de sobrevivir a esta batalla si no luchamos con el cerebro.-la voz de Madan le llegaba a través de la niebla dándole a entender que era él quien tiraba de su brazo- Se que ahora mismo no puedes guiarte porque no acabas de controlar tus sentidos, pero confía en mi, se lo que me hago. La magia de Robert y Elisa es muy poderosa, sobretodo cuando aúnan fuerzas, con lo que hemos ganado algo de tiempo...
De pronto Madana paró en seco y Arthur chocó contra su espalda. Si no fuese porque Madana le tenía cogido por el brazo se habría caído al suelo.
- ¿Que haces? ¿No acabas de decir que debemos correr?
- No es posible... ¿Cómo nos has alcanzado tan rápido?- la voz de Madana temblaba como si estuviese congelándose, sin embargo sabía que eso no podía ser... tenía miedo-
- No juegues conmigo gatito, soy un licántropo, ¿recuerdas? Mi olfato es bastante mejor que el tuyo.
La voz de Andriel se clavó en el alma de Arthur provocándole un escalofrío. Ni con los trucos que habían utilizado podían escapar de su enemigo. ¿Después de decidir luchar contra su pasado y su destino era eso lo único que conseguiría? Esta pregunta rondó por su cabeza hasta que Andriel se les acercó y cuando estaba a un metro soltó una carcajada.
- Sabía de sobras el poder de ese par y se que nunca se debe subestimar la fuerza de un hombre oso. Así que solo tenía que seguir mi olfato hasta vosotros, apestáis a gato. Bueno, creo que va siendo hora de acabar mi trabajo ya que vuestros amigos deben estar a punto de matar a todos mis lobos. Y si no entrego tu cabeza en bandeja de plata mis jefes querrán la mía.
La niebla empezó a desvanecerse y los gritos de triunfo de Robert empezaban a escucharse a lo lejos. Pero antes de que pudiesen acudir en ayuda de Arthur y Madana, la sangre ya había manchado el suelo alrededor de ambos."
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Bueno, por petición pongo que se supone que Rajni estuvo viviendo con Arthur unos 5 años, hasta que él tuvo 15. Despues se fue y nueves meses después Albert fue a por ella, con lo que Arthur empezó a escapar con 15 años, casi 16 y empezó a vagar por el mundo hasta los 19 que se dirigió a Lura. Viendo que a la gente le gusta esta historia, y a mi mismo me esta gustando y le estoy cogiendo cariño a los personajes, incluso a los que acaban de aparecer, haré la versión extendida, o sea libro. No se si conseguiré publicarlo o que, pero lo intentaré. O sea que primero acabaré esta historia introductoria y después ya la haré con mucho mas detalle y aclarando muchos puntos que han quedado colgando.
Espero que os haya gustado mucho y que tengáis ganas del próximo capitulo que estará listo en breve ^^ Nos vemos ^^ Cualquier comentario es bienvenido, espero vuestras críticas ^^
miércoles, 23 de junio de 2010
9.- Cazadores perfectos
- ¿Un mechón? ¿Solo te debo creer por un estúpido montón de pelos?
- No te obligo a hacerlo, tan solo transmito el mensaje de tu madre.
- Ni una nota, ni un mensaje, tan solo un pequeño mechón de pelo... No me lo puedo creer...
- Sin embargo no pareces tan sorprendido como me esperaba.-dijo Arthur levantándose y quitándose el polvo de los pantalones- Me imaginaba que me insultarías, tirarías el mechón o algo por el estilo, sin embargo estas más pensativo que no otra cosa.
- Me avisó, pero no la creí.
- ¿Cómo?
- Desde que volvió a Lura que estaba preparando esto. Nunca me habló de ese hombre lobo, supongo que para que no fuese a por Kathy...
- ¿Te refieres al comité de bienvenida?
- Si, nuestra guardiana autonombrada... Es verdad que es bastante hábil, por mucho que seamos felíntropos ella podría igualarnos en poder. Puede que tú al ser un cazador perfecto pudieses con ella, pero por lo que me has explicado sigues sin controlar tu poder.
- Efectivamente, puedo controlar mis transformaciones, pero mi forma felina me debilita por culpa de los restos de polvo de plata. ¿Pero que es eso de cazador perfecto?
- No eres el único de tu raza, hubo otros en el pasado. Aunque se tiene que decir que estáis extintos, se ordenó una matanza por miedo a tu raza.
- ¿Pero no quieren utilizarnos?
- Ahora todas las razas necesitan controlaros para ganar la guerra que está a punto de iniciarse, pero antes tan solo erais una raza más que ponía en peligro al resto. Sin embargo me queda algo que preguntarte para intentar comprenderte... ¿Porque has venido? Y me refiero al motivo real, no creo que lo hayas hecho por el simple hecho de cumplir tu destino, no pareces esa clase de tipo.
- No se encontró ningún cadáver...
- ¿A que te refieres?
- Mientras viajaba llegó a mis oídos un interesante rumor sobre el incendio de mi mansión. No se encontró ningún cadáver.
- ¿Quieres decir que tu padre...?
- Está vivo. Sin embargo no creo que aparezca en un tiempo, las quemaduras del incendio deben haberle dejado bastante tocado. Pero... Andriel sigue por aquí y si Kathy es la mujer lobo que se infiltró en Lura... cuando sepa que estoy vivo se lo comunicará de inmediato.
- Sin embargo no podemos ocultárselo, seguramente esta esperando a oler tu sangre para quedarse tranquila. No es tan confiada...
De pronto se escuchó como alguien tiraba al suelo la puerta de entrada. Madana se dirigió a la puerta de la habitación que daba directamente a la entrada y se sorprendió al no ver nadie allí.
- ¿Que demon...?-se fijó en que algo brillaba en la oscuridad, pero antes de poder cogerlo Arthur lanzó un grito detrás de él-.
- ¡No la toques!
Pasó al lado de Madana a gran velocidad cogiendo su espada y guardándosela en el cinturón.
- Esta hecha de plata, ningún felíntropo ni licántropo puede tocarla sin quemarse...
- ¿Y que hace aquí?
- No se... la tenía Kathy... pero ella es una licántropa... No... No puede ser...
- Pero es la única explicación si ella te la robó sin quemarse... Es una cazadora perfecta igual que tú..."
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Surpriseeeeeeeeeee XDDD Bueno, espero que el capítulo os haya gustado y cause tensión con la nueva información sobre Kathy :P Sinceramente no sabía a quién convertir en cazador perfecto a parte del prota, así que le ha tocado a Kathy, así puedo involucrarla más en toda la historia.
viernes, 11 de junio de 2010
8.- Despedida
Seguimos caminando por decenas de calles y callejones oscuros hasta llegar al extremo este de Fildria. Ante nosotros se alzaba el bosque Nair, tan solo teníamos que cruzar un pequeño campo y llegaríamos al lugar mas famoso de la región. Se contaba de él que allí se estaba organizando un ejército de licántropos y vampiros que se habían aliado para reiniciar la guerra. Sin embargo, Rajni me había contado durante el camino lo que de verdad se escondía allí: Lura. El cuento del ejercito era la forma que tenían los habitantes de apartar a sus hijos el bosque.
Fijándome en el estado de Rajni vi que no había parado de sangrar en todo el camino, por mucho que fuese una felíntropa no era inmortal y las armas de plata son capaces de anular la capacidad regeneradora de seres como ella. El miedo empezó a invadir mi mente como el agua se cuela a través del más pequeño agujero. Sin embargo, ella se dio cuenta de lo que me pasaba por la cabeza y dejo de taparse la herida con las manos para acariciarme la cara.
- Tranquilo pequeño cachorrillo... No pasa nada...
- ¡Si que pasa, te estas muriendo!
- ¿Y te has dado cuenta de eso tu solito?-empezó a reír como si aquella fuese la situación mas graciosa del mundo-
- No tiene ni pizca de gracia... ¿Que tengo que hacer? Si te pierdo yo también estaré perdido, estoy solo en este mundo...
- No estas solo, te queda Madana...
- ¿Quien es Madana?
- Mi hijo... él te ayudará, vino a Lura desde la India para buscarme.
- ¿Tenias un hijo?
- Si, durante el ataque a Lura le obligué a esconderse en el bosque porque Albert no sabía nada sobre él y si descubría su existencia sería su fin... Ten esto...
Se cogió un mechón de pelo con las dos manos y las separó con un gesto rápido rompiendo el pelo y tendiéndome el pelo "cortado" con una sonrisa.
- Es muy desconfiado y tú hueles demasiado a humano. Con esto te creerá, ahora corre, adéntrate en el bosque.
- ¿Y tú?
- Lo siento mi pequeño cachorrillo, parece que tendremos que volver a separarnos...
- ¡Pero quizá en Lura puedan curarte! No quiero perderte...
Me lancé a sus brazos sin pensar en su herida y lloré como nunca había llorado en mi vida. Ella se limitó devolverme el abrazo y acariciarme la cabeza.
- Llora cuanto quieras por quienes amas, pero nunca derrames ni una sola lágrima por los que te dañan. Y ahora ve mi pequeño, prepárate ya que esta batalla no ha sido más que un grano de arena en el desierto.
Me adentré corriendo al bosque dejándola tumbada en el suelo con la cabeza apoyada en las raíces de un árbol. Sin embargo nunca llegué al pueblo, di muchas vueltas perdido en el bosque sin saber hacia donde ir y acabé cerca de donde estaba Rajni. Fue entonces cuando lo supe, lo que me había olvidado y no conseguía recordar: el licántropo Andriel. No estaba con Albert cuando volvió a casa, sin embargo ahora estaba frente al cuerpo de Rajni hablando con alguien aunque yo no vi a nadie más. Me acerqué sigilosamente para escuchar sin ser descubierto, escondiéndome entre matojos y árboles pero no fue la voz del lobo la que escuché:
- He hecho lo que tenía que hacer, dame el antídoto o moriré por el dichoso corte que me ha hecho Albert.-dijo Rajni incorporándose- Aún queda mucho por hacer, los cazadores sabrán pronto que le he matado.
- En efecto Rajni, he venido para asegurarme de que no cometieras ningún error, el niño nos puede ser muy útil.
- Andriel, nunca cometo errores, Rashta es la que murió y yo la que sigue viva. Yo he triunfado donde ella fracasó. Y Elena y sus hijas se han marchado, por mucho que sean cazadoras no quieren involucrarse en este tema.
- Es cierto que has triunfado, pero no es cierto que no vayas a morir.
- Traidor... sabía que no debía fiarme de ti chucho sarnoso... Rashta izo bien en no confiar en tu manada...
De pronto Andriel se lanzó hacia delante, atravesando a Rajni con la mano. El brazo penetró completamente en la herida de su estómago haciendo salir la mano por la espalda.
- Sin embargo ninguna de las dos ha sido lo suficientemente lista, aunque hubieses sobrevivido sigue estando ella en Lura. Esa pequeña cachorra es más diestra que muchos de mis hombres, tal y como está Arthur no podrá ni acercarse al pueblo sin morir en el intento.
Ahora ya era definitivo, no podía confiar en nadie. Tanto Rajni como Rashta estaban planeando utilizarme también y Andriel me quería muerto. Así que cuando estuve solo corrí, me alejé del bosque y de la ciudad en la que me habían criado un montón mentiras. Sin embargo acabé dándome cuenta de que no podía huir toda mi vida, así que intenté practicar algo de esgrima con la espada que cogí de la habitación de mi padre y empecé a notar un aumento en mi agilidad y fuerza. Al parecer el polvo de plata estaba siendo expulsado poco a poco de mi cuerpo aunque, aún ahora, sigo notando que hay algo dentro de mi que falla. Cuando me sentí preparado fui a Lura directamente en busca del pasado y el futuro que me tocaba vivir por ser quien soy."
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Y con este capítulo BASTANTE más largo que los demás se acaba el flashback. A partir del siguiente volvemos a la escena en que Madana y Arthur están hablando. Espero que os haya gustado mucho ;D Se aceptan todas las críticas y comentarios que querais dejarme-decirme. Muchas grácias a todos los que leeis.
martes, 25 de mayo de 2010
7.- Reencuentro
De pronto alguien entró en la casa destruyendo el silencio que la había inundado. Cogí una espada de la pared y corrí hacia las escaleras para ver si había alguien en la entrada, pero lo único que me encontré al llegar allí fue un rastro de sangre proveniente de la puerta de entrada que se dirigía al salón. Tragué saliva y bajé los peldaños silenciosamente, empuñando la espada y temblando por el miedo. Cuando llegué a la puerta del salón se me heló la sangre: Rajni estaba inconsciente en el sofá con una herida enorme en el estómago que no paraba de sangrar y, al lado de la chimenea que había al otro de la habitación, Albert. Ningúno de los dos había notado su presencia, al parecer estaban los dos exhaustos.
Albert se dejó caer en un sillón que había frente a la chimenea, ahora ardiendo para darle calor a su amo. Me acerqué a Rajni sigilosamente y la intenté despertar dándole unos suaves golpecitos en las mejillas.
- Mmm...¿Qué...?
Antes de que pudiese decir nada más le tapé la boca con la mano señalándole que no hiciese ruido o Albert les descubriría. Sin embargo ella estaba bastante grave y no sabía si podría sacarla de allí con vida.
- Tranquilo Arthur... esto no es nada... recuerda que soy una felíntropa... mi cuerpo ya se esta regenerando, lo que le costará...
- ¿Estás segura? Yo lo veo bastante mal...
- No te preocupes, supongo que a estas alturas ya habrás hablado con Elena, tu madrastra.
- Si... me ha contado lo que Albert está intentando... ¡pero no me controlará!
Rajni esbozó una sonrisa intentando disimular las muecas de dolor y la flaqueza de energía mientras se incorporaba, aumentando la cantidad de sangre que perdía.
- ¡Cuidado! ¡Si sigues así te matarás!
- Polvo de plata corre por tus venas...
- ¿Cómo?
- Albert siempre ha vigilado que se echase polvo de plata en tu comida para que no pudieses usar tu poder como hombre-tigre y así poder controlarte. Si no le mato podrá contigo con facilidad y será el fin de los seres mágicos de todo el mundo...
- ¿Me envenenó?
- Algo por el estilo... el polvo de plata mataría a cualquiera de nosotros, pero tu tienes sangre de cazador, lo que te hace más resistente. Con la cantidad que te subministro estas a su merced y te obligará a hacer lo que el quiera.
- ¿Tu lo sabías?
- Si...
- ¿Entonces porque no lo evitaste? ¿Si es tan importante porque te fuiste de mi lado?
Yo seguía triste por haberla perdido el día que se escapó y me sentía indefenso desde entonces. No podía decir mucho más y ella lo notó. Me abrazó con todas sus fuerzas cubriéndome de su propia sangre, pero entonces alguien interrumpió nuestro reencuentro.
- Porque para ella era mas importante estar con el jardinero que cuidar de ti. Es obvio, ¿no crees? Nos abandonaste por propio egoísmo y yo lo único que he hecho ha sido hacerte pagar por ello.
Albert nos miraba con la chimenea a sus espaldas mientras esbozaba una sonrisa diabólica. Desenvainó una espada que tenia escondida debajo de la ropa en la espalda y la tiró al suelo.
- No la necesitaré para inmovilizarte Rajni, estás muy débil. La batalla nos ha agotado a los dos sin embargo tu eres la que tiene una herida mortal en el estómago.
- Eso no me importa... has matado a mi hijo... ¿Crees que me fijaré en una herida de guerra? No lo niegues, hace tiempo que sabes que estoy en Lura, tan solo has esperado a que mi pequeño naciese para poderlo matar ante mis ojos.
- Así que no eres tan idiota como pareces gatita. Un punto a tu favor, aunque no es que saberlo cambie mucho la situación.
Yo había desaparecido de la conversación y de la historia, era mi oportunidad de atacar. Me lancé con la espada contra mi padre, pero este cogió el filo con la mano. A pesar de que la sangre brotaba de su mano, su fuerza no se reducía. Centró su atención en mi y se agachó un poco para hablarme a la cara.
- ¿Que harás ahora? No puedes herirme, no puedes hacerme nada. Aprenderás a ser una maquina de matar, pero yo controlaré tu fuerza con el polvo de plata. Evidentemente existen antídotos que te quitarían los debilitantes de tu cuerpo durante un tiempo, no soy tan tonto como para dejarte incapacitado de por vida.
- ¡Antes muerto que tu esclavo!
- Por lo menos eres valiente pequeño, supongo que debe ser tu única virtud, por lo menos la única que me sea útil a mi.
Antes de que pudiera escupirle en la cara, una figura borrosa le había embestido haciéndole perder el equilibrio. Rajni acababa de lanzar a Albert al fuego de la chimenea haciendo saltar ascuas por los alrededores. Los gritos de dolor ahogaban cualquier sonido que intentase hacerse notar creando una escena escalofriante.
- Has bajado la guardia asesino...
Sin embargo algo iba mal, las ascuas habían iniciado un incendio que se propagaba con rapidez. Si no salíamos de la mansión nos veríamos rodeados por el fuego en unos pocos minutos."
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Bueno, se acerca el final del flashback, espero que os este gustando mi historia y que noteis mejoria en mi forma de escribir. Vuestros comentarios son bien recibidos, ya sean criticas negativas o positivas ^^ De todo se puede aprender ^^
jueves, 20 de mayo de 2010
6.- La causa
"Cuando me desperté estaba tumbado en un sofá del salón. Me levanté de golpe y, mirando a mí alrededor, vi a mis hermanastras y mi madrastra mirándome desde el otro lado de la mesa que marcaba el centro de la habitación. Sus rostros mostraban preocupación y no pude evitar sentir lástima por ellas, siempre huyendo de casa y ahora entendía el porque. Mi padre tan solo se interesaba por si mismo y su ideal de poder. Nunca me había fijado, pero ahora podía ver que no es que mi madrastra no me quisiera, es que tenia miedo de lo que podía pasar si se acercaba a mi sin el permiso de mi padre.
- Mama...
Me llevé la mano a la nuca. Aún me dolía por el golpe que me habían dado. Un poco más despejado me fije en ellas y vi que habían cubierto sus pomposos vestidos de falda ancha con capas marrones, cosa que les daba apesto de conos con patas y cabeza. Mi madrastra se acercó mientras mis hermanastras se me quedaban mirando y se cogían de la mano.
- Tranquilo, no te levantes... Siento que hayas tenido que pasar por todo esto... alguien tan joven como tú...
- Tú lo sabias desde el principio, ¿verdad?
- Si... Pero tu padre me prohibió acercarme a ti, temía que si te relacionabas con tus hermanas o conmigo te ablandarías. Lo siento mucho... tenemos demasiado miedo a Albert como para poder contradecirle, sería capaz de matarnos y no quiero que le pase nada a mis hijas... Y a ti sería incapaz de hacerte daño, eres demasiado importante para él... tiene grandes planes para ti.
- Tranquila pero... ¿que fue de mi verdadera madre? Escuché a ese tal Andriel hablando con mi padre sobre ella...
Al sacar el tema ella palideció. Lo sabía todo y nunca me había contado nada por miedo pero ahora ya no había marcha atrás, yo también estaba al tanto de lo sucedido, solo necesitaba detalles.
- Tu madre era Rashta, la mejor amiga de Rajni en
- ¿Pero no se creo una tregua entre seres mágicos y humanos justo después de la gran batalla? Los humanos perdieron por su arrogancia y los que se suponía que eran monstruos mostraron clemencia y, en lugar de exterminar a los humanos, decidieron pactar con ellos para descartar futuras guerras.
- Si, pero no se puede impedir que algunos vayan en contra de la alianza. Por eso solo decretaron que se prohibía la guerra, nunca prohibieron que un humano, por poner un ejemplo, se dedicase a matar licántropos. Hecha la ley hecha la trampa, de esa forma no solo los humanos podían seguir matando, sino que los monstruos que se alimentan de humanos podían seguir viviendo en una especie de "equilibrio".
- No lo entiendo... ¿entonces de que servia el pacto si se podían seguir matando los unos a los otros? ¿Que tiene eso de tregua?
- Míralo de esta forma: un granjero cuida sus cosechas y a sus ovejas para poder vivir. Sin embargo si algún día sus cosechas son escasas, el granjero tendrá que matar a una de sus ovejas para poder alimentarse. ¿Crees que es un monstruo por ello?
- No...
- ¿Y las ovejas lo creerán? Si, porque es un ser vivo que se ha alimentado de la carne de una de sus hermanas. Ahora ponlo en términos de hombres lobo: si un hombre lobo mata a un humano para poder alimentarse ya que no encuentra otros animales a los que matar, ¿será un monstruo por ello?
- Ya veo a donde quieres llegar... Era un pacto para asegurar la supervivencia de todas las razas a costa de la vida de inocentes...
- Cruel pero cierto. A pesar de todo, todos estuvieron de acuerdo en ello ya que si no hubiesen accedido los humanos no existirían.
- Pero hay cazadores que se resisten a creer que tienen que estar bajo el control de un atajo de monstruos, ¿verdad? Y por eso Albert me necesita, para iniciar una raza de cazadores que cambie el resultado de la guerra que perdimos los humanos. Pero entonces... ¿porque Andriel...?
- ¿Que porque un hombre-lobo ayuda a un humano a exterminar a su raza? Porque, al fin y al cabo, eres mitad hombre-tigre, por tanto mitad "monstruo". Ahora que existes eres el objetivo de todo cazador y ser mágico de este mundo. Te quieren para matar a su enemigo y todos los que sepan de tu existencia intentarán controlarte.
- Entiendo pero... ¿Porque sabes tanto al respecto? Albert y tu no es que tengáis mucho trato...
- No fue él quien me lo dijo, fue Rashta. Ella sabía todo lo que pasaría y me avisó de ello. No sabía como lo haría exactamente, pero sabía que Albert intentaría convertir a su hijo en el inicio de una nueva guerra."
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miércoles, 19 de mayo de 2010
5.- El inicio de la caza
A partir de entonces me decidí a espiar a mi padre para descubrir a quién estaba buscando en Lura aunque, en el fondo, sabía que era a Rajni. Él no tardo en darse cuenta, al fin y al cabo, era un cazador experto con años de experiencia. Estaba escuchando a través de la puerta de su habitación cuando él la abrió de golpe y me levantó con una sola mano cogiéndome por el cuello.
- ¿Te crees que no advertí tu presencia el otro día mientras hablaba con Andriel?
Me puse pálido por el terror que me causaba su fúria. Mi cuerpo quedó inerte como si de un muerto se tratase. Ya no tenía valor para resistirme, Albert me tenía en la palma de su mano y podía hacer lo que quisiese conmigo. La impotencia me llenó de rabia, pero sabía que no podía hacer nada contra él.
- Veo que entiendes tu situación. Supongo que el instinto de supervivencia acaba de despertar en ti. Igualmente tampoco puedes hacer nada, hoy iré a Lura con Andriel para recuperar a Rajni, aunque eso le cueste la vida a sus hijos.
- ¿Porque?-la ira era más fuerte que cualquiera de mis otros sentimientos y, por ello, encontré las fuerzas para luchar- ¿Qué tienes en contra de Rajni? ¿Para qué la quieres?
- Para que despierte tu parte de monstruo y te conviertas en el cazador perfecto.
- ¡Aún así sabes que yo no lucharía para ti! Albert, eres mi padre pero eso no te convierte en mi amo.
- ¿Porque crees que tendrás elección? No soy tan estúpido como para crear una máquina de matar sin un manual de instrucciones para poder controlarla.
Con un rápido movimiento de muñeca me lanzó contra el suelo dejándome inmóvil. Entonces me fijé: iba preparado para una batalla, llevaba una armadura de cuero duro cubriéndole todo el cuerpo junto a una capa negra que le escondería en la sombra. Sus cabellos negros junto a su espesa barba le daban cierto parecido a un oso y su musculatura no ayudaba a disimularlo. Sus ojos azules no reflejaban tranquilidad, sino la excitación que siente un asesino justo antes de una batalla. Se dirigió a la salida anunciando a gritos su marcha para que le preparasen la cena a la vuelta. Mis supuestas madre y hermanas estaban en la sala charlando sin hacer mucho caso, al parecer estaban al tanto de la situación actual.
Me levanté como pude y salí corriendo hacia la entrada, pero cuando llegué allí alguien me golpeó y perdí el sentido justo ante la puerta. Lo último que vi antes de perder el conocimiento fue a mi padre recorriendo el camino de piedra que atravesaba el jardín hacia la calle."
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Bueno, aquí va otro capítulo. Ya tengo decidido como irá el resto de la historia, ahora iré publicando poco a poco. Espero vuestros comentarios para poder mejorar mis escritos y espero que os guste. Graciás por leerme.
viernes, 14 de mayo de 2010
4.- ¿Quién soy?
Un día me fui a la entrada principal: un vestíbulo enorme con una puerta de madera gigantesca que daba a la calle justo en frente de dos escaleras que subían al primer piso unidas en forma de "C". En las paredes laterales, al lado de la base de las escaleras había dos puertas. La de la izquierda daba al comedor y la de la derecha al salón. Yo me quedé en la escalera mirando por la ventana que había en frente: el verde del jardín resplandecía bajo la luz solar y me daba un falso sentimiento de paz. De repente escuché a mi padre hablando en el salón, me fijé en que la puerta estaba entreabierta y me acerqué para escuchar.
- Así que está en Lura, veo que tus perros tienen un buen olfato. ¿Cuando podréis traérmela de vuelta?
- No lo sé Arthur, por ahora solo tengo a una cachorra vigilando Lura. El resto de espías han sido descubiertos y ejecutados.
La segunda voz era desconocida, era un sonido grave y que infundía respeto. Intenté ver algo por el hueco abierto pero solo pude ver la silueta de un hombre esbelto de pie con el cabello ondulado, negro y sucio.
- Esa no es una respuesta demasiado satisfactoria Andriel, espero obtener mejores resultados en breve. O sea que por ahora solo sabemos su localización y que se ha reencontrado con el cachorro de tigre que se nos escapó en la India... Tendremos un problema si da a luz al monstruo que lleva en su tripa y vienen los tres a por nosotros, por mucho que mi hijo también sea un cazador.
- Pero la madre de tu hijo no era...
- Si, pero murió hace demasiado como para que él lo recuerde, por lo que tampoco pudo enseñarle a utilizar su poder.
- Una lástima sinceramente... Es el primero de su especie, podría sernos muy útil.
- No hables de un nosotros chucho, por mucho que acepte tu ayuda sigues siendo inferior a mi licántropo.
La tensión se podía cortar con una espada oxidada, parecía que no se llevaban tan bien al fin y al cabo. El silencio invadió la sala y tan solo fue roto cuando Albert rompió a reír, era un sonido enfermizo que se me clavó en la mente. Pero, sin embargo, yo tenía otra cosa en mi mente: mi madre estaba muerta y no era la mujer que cuidaba a mis hermanas. ¿En verdad había alguien en aquella casa que fuese de mi familia real? ¿Quién soy?"
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Bueno, esta vez capitulo cortito porque en esta parte quiero ir paso a paso. Se acerca la verdad sobre el pasado de Arthur. Tengo muchas ganas de seguir escribiendo pero últimamente ando algo liado, pero en unas 2-3 semanas podré volver a escribir (como mucho en 5 semanas estoy aquí).
A ver que os ha parecido este minicapi, espero ansioso vuestros comentarios ^^
miércoles, 31 de marzo de 2010
3.- La mansion de la muerte
- Mònica: Bueno, esta vez ya pondre más marcas para separar las notas de autor XDD *preparando el cemento, las piedras y alguna que otra bomba por si a caso* XDDD Lo de que será Arthur ya lo verás, la cosa es que alguien le convirtió. Lo de felintropos acepto mi error, al encontrar en diversos sitios licántropo como cualquiera de este tipo, ya lo generalicé, mea culpa.
Vamos al lío :3
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"Todo empezó hace nueve años, yo tan solo tenía 10 años y vivía junto a mi padre, mi madre y mis hermanas en la casa más lujosa de Fildria, la ciudad más importante de la zona desde la guerra que hubo hace cien años en todo el mundo contra los seres mágicos. Los humanos siempre han creído que podían hacer lo que querían con lo cualquier cosa que tuviesen al alcance de su mano y lo quisieron demostrar con una matanza, cosa que nunca es buena para nadie. Su sorpresa fue inmensa cuando se encontraron en desventaja contra los seres a los que habían tratado de monstruos inferiores. Los seres legendarios tenían algo que los humanos no, confiaban en los de su propia raza y eran capaces de dejar de lado las diferencias con otras razas si se ven amenazados. En aquél momento los humanos recibieron una lección de humildad que nunca olvidarían, sin embargo había unos cuantos de ellos que eran tratados como héroes ya que habían derrotado a centenares de "monstruos" con sus propias manos, eran llamados "Los cazadores" y su don para luchar contra sus enemigos se transmitía por la sangre a sus descendientes. Mi familia era una de esas familias y la que protegía Fildria de cualquier licántropo, vampiro o ser en general que se acercase. Pero la cosa no acababa ahí, mi padre, Albert Ether, viajaba por todo el mundo cazando licántropos y filántropos para intentar conseguir su piel. Sin embargo para conseguir piel de ese tipo se necesita que sean seres puros, no infectados, ya que los que han sido transformados recuperan su forma humana cuando mueren.
En uno de sus viajes trajo consigo un espécimen vivo: una mujer tigre cazada en la India. Era una mujer preciosa, alta, de tez morena y larga melena castaña. Él siempre había tenido debilidad por ellas, su belleza era evidente y la ferocidad de sus ojos dorados le daba un toque exótico. Siempre me hablaba de que había tenido otra "mascota" igual cuando era más joven, pero murió cuando yo tenía tres años así que nunca la conocí. Ella estaba llorando cuando la trajeron, era normal, cualquiera lo haría en su situación, secuestrada y en peligro de muerte. Yo todavía era muy pequeño y tan solo veía en ella a la nueva niñera.
Los días fueron pasando y la tigresa, Rajni, fue aprendiendo a controlar su rabia y ayudar en su tasca en la mansión: cuidar de mi. Mi padre nunca estaba en casa y mi madre se pasaba todos los días cuidando de mis hermanas y llevándoselas de compras a la ciudad. Ella era muy comprensiva conmigo y me cuidaba con mucho amor, parecía mi madre biológica, era como si viese algo en mi que nadie más podía ver. No le permitían cambiarse de ropa, así que siempre iba con una túnica blanca que le cubría desde los pechos hasta las rodillas, dejando entrever un grillete hecho de plata, material corrosivo para cualquier medio humano.
Pero un día todo cambió. Llegó un nuevo empleado a la mansión, Edward Gordon, un hombre alto, esbelto y moreno. Era el nuevo cocinero y tardó poco en enamorarse de Rajni y viceversa, los dos sabían que si mi padre les descubría estaban muertos así que lo ocultaron ante todo el mundo hasta que un día les descubrí. Estaban en la cocina abrazados y unidos por un cálido beso hasta que notaron mi presencia. Ella palideció y el empezó a patear el suelo con nerviosismo mientras ella se acercaba a mi y se arrodillaba para estar a mi altura.
- Arthur... eres el único en esta mansión que ha descubierto nuestra relación y se que no hay motivo para intentar ocultártelo ya que es bastante obvio. Pero, por favor, no se lo digas a nadie...
- Rajni, es el fin, si el chico lo ha descubierto él no tardará en hacerlo. Debemos irnos de la ciudad.
- ¡No!-grité en mi inocencia lanzándome a los brazos de ella- Sé guardar un secreto y no quiero que te vayas Rajni, si me pides que no diga nada no lo haré... te quiero mucho.
- No lo dice por ti cariño... La cuestión es que si tu nos has descubierto tu padre también podría hacerlo, y eso nos causaría mucho daño a Edward y a mí.
- ¡Yo os protegeré! Haré lo que haga falta para que mi padre no os descubra y no tengáis que iros.
Las lágrimas brotaron de los ojos de la niñera como cascadas que no paraban ante nada pero, sin embargo, logró esbozar una sonrisa mientras me estrechaba entre sus brazos.
Aceptaron quedarse un tiempo más y con mi ayuda consiguieron paz y tranquilidad durante un tiempo. Sin embargo, llego algo que no se puede esconder a base de engaños, Rajni se quedó embarazada. Una noche vino a mi habitación para acostarme y rompió a llorar. Miró por la ventana que quedaba justo detrás de mi cama y luego se arrodilló a su lado para darme un beso en la frente. El suelo de madera crujía con cada movimiento, pero ahora ya daba igual si alguien les escuchaba, les quedaba muy poco tiempo, tenían que huir aquella noche o Albert lo descubriría todo.
- Arthur, se que no quieres que me marche, pero tengo que hacerlo...
- ¿Porque? ¿Es que he sido malo y te has enfadado conmigo?
- No, amor mío, es porque pronto tendré un hijo y tu padre se enfadaría mucho si lo descubriese.
- ¿Porque? Así tendría alguien con quien jugar, seria mi mejor amigo y seguro le protegería.
- Y yo estoy segura de que el te querría mucho, pero no puede ser... Esta noche me iré con Edward, huiremos muy lejos para que nuestro hijo pueda crecer sin miedo a cazadores como tu padre.
- Pero mi padre no te haría daño, ¿verdad? Por mucho que seas una felíntropa sigues siendo mi amiga y cuidas mucho más de mi que mamá...
Sin embargo nunca recibí una respuesta, aunque yo ya me la supuse. Mi padre mataría a cualquiera que le traicionase y ella no era una excepción. Acto seguido Edward entró en la habitación con la llave de los grilletes de Rajni y escaparon corriendo hacia la salida, pero no lo tenían todo pensado. Yo me asomé a la ventana, desde la cual podía ver la calle que pasaba por delante de la casa y los edificios que tenía delante. Me fijé en la entrada de mi casa y vi las figuras de los fugitivos de espalda a la calle, dando pasos lentos iluminados a la luz de la luna llena y, en la puerta estaba mi padre, con una espada hecha de plata en la mano. Ella adoptó su forma felíntropa, convirtiéndose en una tigresa a dos patas que había roto completamente su túnica en el cambio.
- Traidora... Así que por eso te podía ver tan poco últimamente cuando llegaba a casa, porque estabas con él. Bueno, pues ya sabes lo que toca ahora...
Albert se lanzó en un veloz ataque a la tigresa pero no fue a ella a quien corto. Edward se puso en medio y ahora se caía de rodillas ante el cazador con la espada clavada en el estómago. El grito de dolor de Rajni llego a cada rincón de la ciudad despertando a más de un vecino, pero nadie se atrevió a salir a la ventana. El moribundo se levantó como pudo y en un último aliento pronunció sus últimas palabras:
- Corre... querida... salva a... nuestro hijo...
Llena de rabia corrió con todas sus fuerzas lejos de la ciudad, pero mi padre no intentó seguirla, sabía de sobras que su velocidad era muy superior y no servirá de nada. Aquella noche lloré hasta quedarme dormido ya que creía que nunca volvería a ver a Rajni, pero me equivocaba."
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Espero que os haya gustado mucho, solo seran dos capítulos del pasado, o sea que con el siguiente se acabará la história del pasado de Arthur :3
Espero ansioso vuestros comentarios ^^
domingo, 14 de marzo de 2010
2.- Un tigre abandonado
- Mónica:
- No muestro más el pueblo porque el protagonista esta más preocupado de seguir a Kathy que no de fijarse en su alrededor. Y siempre vereis/escuchareis lo que el personaje en cuestión vea y nada más. Mas que nada por cuestiones de esconder detalles que pueden ser relevantes para la historia y tal, con lo que he mostrado ya he dado a entender que hay diversos tipos de "seres" en Lura.
- Kathy es muy... especial XDDD Pero todo tiene su porque, su forma de ser también es por algo, me he dedicado a crear una história para cada personaje, por ahora tengo 3 creados y un cuarto a medias. Estoy pensando en ponerles pasado trauma al mas puro estilo One Piece XDDDDDDD
- No es que sea muy feliz, es que se fia mucho de sus propias capacidades. Tal y como ya dije al principio de la historia Arthur no es humano por lo que no necesita la espada para luchar, tan solo la llebaba como muestra de su arrogancia y de que mira a los demas con superioridad. Él no cree que nadie ni nada pueda ganarle.
"La casa parecía estar abandonada cuando entró en ella, ni un solo ruido, aunque él sabía que algo no estaba bien. Entonces notó que no había polvo en ningún rincón del edificio, por lo que la casa no parecía abandonada. Y había algo más en el aire, un olor que le resultaba familiar, pero no era posible, ella había muerto justo después de que él se transformase completamente.
- ¿Quién anda ahí? Vamos gatito, no seas tímido, ya he conocido a otros como tú.
- Eso tendría que decirlo yo, ya sabes, ventajas de ser el dueño de esta casa.
De entre las sombras de la puerta que había a la derecha de la entrada surgió un ser con anatomía humana pero manteniendo ciertas diferencias. Sus brazos y piernas acababan en zarpas. Un espeso pelaje anaranjado con rayas negras cubria su cuerpo, la zona abdominal, la pectoral y las palmas de las zarpas eran blancas y su cabeza era la de un tigre. Arthur ignoró el comentario del licántropo y siguió:
- Tal y como sospechaba, un hombre tigre, aunque normalmente sois pacíficos... ¿Por que me acechabas desde la sombra?
- Hombre, tu imagínate que alguien entra en tu casa sin permiso a altas horas de la noche y apestando a la sangre de tu vecina, no creo que tu hubieses hecho algo distinto sinceramente. Aunque me ha sorprendido tu capacidad olfativa, cosa que me da a entender que eres un licántropo.
- Bueno, supongo que no te hará cambiar de opinión que te diga que ella me atacó primero, ¿verdad?
- No, aunque es muy típico en ella morder primero y preguntar después. Igualmente eso es cosa suya, siempre me envia a los intrusos que ella encuentra sospechosos y potencialmente peligrosos. Siendo un pueblo de híbridos, vampiros y otras razas que intentan abandonar sus pasados como asesinos profesionales, es normal que intentemos protegernos de nuestro pasado y ella es la más interesada en ello.
- ¿Y porque ella más?
- ¿Y a ti que te importa? Sinceramente no se ni porque estoy manteniendo una conversación civilizada con un extrangero. Pero núnca mato sin preguntar ya que todo el mundo se puede equivocar y eso incluye a Kathy, ¿porque has venido a Lura?
- Sinceramente al principio no lo sabía, solo seguía las instrucciones de mi sirvienta, pero al encontrarte aquí y sabiendo que los hombres tigre són extremadamente raros... Me imagino que tu debes de ser Madana.
Madana quedó mudo por la sorpresa, la incertidumbre le governó y el silencio empapó la habitación dejando paso al ruido del viento entrando por las ventanas rotas.
- ¿Cómo lo sabes? ¿Quién coño eres tú y porqué sabes mi nombre?
- Cuando era humano tuve a una sirvienta que siempre me hablaba de mejores tiempos, mi padre la había cazado cuando intentó atacar nuestra casa. Me cogió mucho cariño y acabó por hablarme de un hijo al que había abandonado hacía mucho tiempo en Lura y ese eras tu, Madana, Rajni me hablaba de ti todos los días.
Al imponente hombre tigre se le desvanecieron las ganas de luchar e interrogar al visitante, se desplomó sobre sus rodillas y empezó a tomar su forma humana a causa de la perdida de ira. Ahora tenía el aspecto de un musculoso chico moreno con ojos de color miel y pelo corto negro, arrodillado y desnudo en el suelo. A pesar de que hubiese perdido gran parte de su embergadura, seguía siendo bastante alto, de metro ochenta por lo menos. Sin embargo, Arthur seguía impasible, se acercó a Madana y se sentó en el suelo a su lado apoyandose en la pared junto a la puerta.
- Parece ser que recuerdas el nombre de tu madre, en sus últimos momentos le prometí que vendría a hablar contigo y parece ser que Kathy me ha ayudado a cumplir mi objetivo en lugar de enviarme a una muerte segura. Creo que se sentirá depecionada.
- Está... ¿muerta?
- Si.
- ¿Que ocurrió?
- Mató a toda mi familia.
Él levantó la mirada hacia Arthur con pena y compasión, cosa que le ablando un poco y, con un suspiro accedió a contar toda la historia desde el momento en el que conoció a Rajni."
Bueno, el siguiente capitulo será del plan flashback a cuando Arthur aún era humano y pequeñajo. He de admitir que este capitulo me ha costado un poco escribirlo porque en mi cabeza tenia la idea pero no sabía muy bien como describirlo XDDD
Espero vuestras mas sinceras opiniones ^^
viernes, 12 de marzo de 2010
1.- Kathy
- Tsk... Tendría que haberte dejado inconsciente, así no me habría manchado la ropa.
- Sabía que no eras humano pero no me imaginaba que fueses tan rápido. Un pequeño error de cálculo no cambia nada pero estoy demasiado cansada como para luchar en serio contigo.
- ¿Cansada?
- ¿Sorprendido de que sea una mujer? Bueno, pues olvidate de tanta estupefacción y dame tu camisa.
- ¿Licántropa y ninfómana? Vaya combinación chica...
Antes de que pudiese continuar su sarta de insultos ella ya estaba en su espalda pasandole un brazo por el hombro y con las zarpas apuntando a su cuello.
- No te pases ricitos de oro, tan solo quiero tomar mi forma humana y no pienso dejar que me veas desnuda la primera vez que nos vemos.
- Vale, vale, pero sueltame, veo que tu tampoco eres moco de pavo precisamente...
Ella se apartó un poco mientras él se quitaba la camisa dejando al descubierto su estilizado cuerpo quedandose con solo unos pantalones de tela marrones. Sus ojos rojos eran como la sangre que surgía de la herida de la chica aunque ya quedaba poco de ella por la rápida regeneración de los hombres lobo. Mientras le daba la camisa la miró con rabia ya que desde que era pequeño siempre se metían con él porque su pelo, combinado con su piel suave y blanquecina le daban un aspecto muy bello y frágil, y nombres como "ricitos de oro" le recordaban esos malos tiempos.
- Me llamo Kathy.-dijo cogiendo la prenda con tranquilidad e ignorando su mirada- ¿Quién eres extrangero?
- Soy Arthur, por lo que me imagino eres el perro guardián de Lura.
- No me obligues a matarte... ¿por cierto que eres?
- ¿Que te hace creer que te dire mi raza? Sería como poner al descubierto mis puntos débiles, por ejemplo ahora ya sé que con un poco de polvo de plata puedo hacer que no te acerques a mi.
- Chico listo, me caes bien aunque eso no significa que no vaya a arrancarte la cabeza cuando te des la vuelta.
- Tranquila, se cuidar mis espaldas. ¿Podrías decirme si hay alguna casa libre en el pueblo?
- Si, un segundo...-su hocico empezó a encogerse mientras el pelo le desaparecía progresivamente. Redució su tamaño hasta un punto en que Arthur le sacaba una cabeza, aunque se tenía que tener en cuenta que él debía medir metro setenta más o menos. El pelaje de la cabeza fue substituido por una larga melena ondulada y pelirroja que le llegaba a media espalda y sus ojos habían pasado de azabache a azules. La camisa le iba grande y le cubría hasta un poco por encima de las rodillas pero remarcando el relieve de sus pechos- Sigueme.
- Como quieras.
- ¿A que no te imaginabas que pudiese ser tan guapa?
- Pse, pasable diría yo.
Al pasar por su lado, con una mueca de irritación, hizo un rápido gesto con la mano y al instante siguiente tenia la espada d Arthur en ella. Una muestra de desconfianza e inteligencia por parte de la chica, la cual demostraba que, por mucho que no estuviese en su forma lupina, seguia siendo igual de letal. Sin ganas de reclamarle la espada la siguió en dirección al interior de Lura.
Pasaron por delante de diversas casas de madera, algunas de ellas con ventanas tapiadas dandoles aun más aspecto de abandonadas. De pronto se pararon ante una casa que parecía caerse a trozos: las paredes de madera estaban muy gastadas y con algún que otro agujero provocado por las termitas, las ventanas estaban sucias y/o rotas y la puerta se había convertido en un monton de astillas.
- Vaya una ruina...
- Este pueblo era humano pero fue abandonado aunque no sabemos el porqué. Cuando llegaron aquí los primeros seres dejaron todas las casas exactamente igual que esa, hemos tenido que ir reconstruyendolas nosotros mismos a nuestro gusto y a ti te tocará hacer lo mismo.
- Que le vamos a hacer, por lo menos podré hacer lo que quiera con ella.
- Yo me voy, mañana ya te devolveré la camisa.
Iba a darle una respuesta sarcástica como llevaba haciendo toda la noche, pero ella ya se había perdido entre las casas. Encogiendose de hombros entró en la casa y de repente se dio cuenta de que Kathy no le había devuelto su espada. Pero ese pensamiento le llegó demasiado tarde...
Mientras tanto Kathy se dirigía a una casa que parecía nueva, el porche estaba limpio al igual que las ventanas y la puerta, la cual tenia una daga clavada profundamente en donde tendría que estar el pomo. Estiró de ella para abrir la puerta y pasó por un pasillo hasta llegar a una habitación grande con una gran mesa rodeada de sillas. Se sentó en la cabeza de la mesa justo delante de la puerta y observó con detenimiento las paredes desnudas, iluminadas por la luz de una vela que dejaba encendida todas las noches.
- No se como se ha podido fiar de una licántropa que acababa de conocer...-lanzó la espada de Arthur sobre la mesa y se empezó a reir con una sonrisa pícara- A ver como sobrevive a una noche en esa casa."
Primer capitulo con aparición de Kathy, pronto empezarán a aparecer los siguientes personajes. Espero que os guste de aquí en adelante ^^ Dejad vuestras opiniones, las leeré todas y reflexionaré sobre todas las críticas que me paseis ò_ó
Nus vemos ^^
miércoles, 10 de marzo de 2010
La llegada
Hola, no sabía muy bien como empezar este blog y esas cosas, así que he decidido empezarlo con el principio de una historia que llamaré en general Lura:
"La noche en el bosque Nair es como una bestia terrorífica que lo invade todo con una espesa niebla. Sus ojos son la luna y las estrellas, luces inquebrantables que iluminan la cima de los árboles y los pocos claros del bosque donde las plantas han dejado un hueco como si intentasen dar paso a algo. El río Lariam lo atravesaba como una flecha penetra en su objetivo y, en algún punto del bosque, cerca de él, se alzaba Lura, el pueblo exiliado. Por lo que contaban las leyendas era un pueblo escondido en el centro de Nair y era en donde se escondían todos los humanos que habían sido repudiados de sus hogares natales o simplemente ya no tenían ningún lugar en donde se sintieran seguros.
Una silueta extraña se deslizaba entre los árboles, la niebla parecía censurar al ser que se paseaba por el bosque junto al río dejando pisadas en el barro y su larga sombra proyectándose detrás. Era una figura humanoide, alta y fornida que se movía con agilidad, se paró en seco y alzó en el aire su hocico captando un olor nuevo en la zona y empezó a aullar con alegría y hambre.
Arthur había conseguido llegar al lugar del que le habían hablado sus padres cuando era pequeño, Lura, un pueblo alpino situado en el centro del bosque Nair. Su padre le había explicado que Kara, el mundo en el que vivían, era un lugar plagado de criaturas malignas que se alimentaban de cualquier humano que osase entrar en sus terrenos. Él nunca se creía sus historias, pero un día pasó: se encontró con uno de esos seres el cual estuvo a punto de matarle pero, en un último momento de "diversión" le convirtió en el monstruo que era actualmente. Desde entonces vagaba por el mundo, con una única prenda de ropa y una espada, intentando encontrar aquél lugar ya que todo el mundo le había dado la espalda desde el incidente y era su única posibilidad de encontrar un hogar. Ahora que lo había encontrado tan solo pudo ver lo que parecía un pueblo abandonado en medio de un mar de niebla. De pronto escuchó a lo lejos un aullido que eliminó el silencio, creando un ambiente que habría aterrorizado a cualquier humano pero, por suerte o por desgracia, él ya no lo era.
- Así que esto es Lura... Sinceramente creía que sería algo más que un grupo de casas situadas aleatoriamente en el claro de un bosque...
Algo crujió a sus espaldas y antes de que pudiese girarse notó el jadear de un perro muy grande a sus espaldas.
- Bueno, por lo menos tendré un comité de bienvenida, ¿me equivoco perrito?
Antes de que dispusiese de tiempo para decir nada más la sangre salpicó la tierra a sus pies, resplandeciendo bajo la luz de la luna."
Espero que os guste aunque como ya he dicho esto tan solo es una introducción o sea que es muy poco XDD Criticad a vuestras anchas ya que me hará feliz ya que de los errores se aprende ;D
Nus vemos :3